Crónica sonora de mi viaje a Marruecos
Puedes escuchar el reportaje que hice para Onda Cero de mi reciente viaje a Casablanca y la aldea de SOS Villages d'Enfats Dar Bouazza con la Fundación Antena 3 y la Fundación Coca Cola. Etiquetas: Marruecos
El autor publica sus diarios de viaje en este blog. Ha escrito desde Cuba, Colombia, Brasil, Venezuela, Rumanía, Suiza, Marruecos, Egipto, Emiratos Árabes y España, entre otros destinos. Este blog se actualiza sólo durante sus viajes.
Puedes escuchar el reportaje que hice para Onda Cero de mi reciente viaje a Casablanca y la aldea de SOS Villages d'Enfats Dar Bouazza con la Fundación Antena 3 y la Fundación Coca Cola. Etiquetas: Marruecos
Desde que ayer a mediodía recibí la llamada de Carmen Bieger, directora de la Fundación Antena 3, no deja de resonar en mi cabeza aquella memorable frase que un día me escribiera la infatigable Esther Eiros, directora del programa Gente Viajera de Onda Cero, en la portada de un libro que me regaló y que rezaba así: los viajes como los amigos no se buscan. vienen al encuentro de uno.Etiquetas: Marruecos

Al fondo, Porto Ceresio (Italia), visto desde Morcone (Suiza)
Etiquetas: suiza
Etiquetas: suiza

Etiquetas: Ibiza
Etiquetas: Cuba
Las Playas del Este, a unos 20-30 kilómetros de La Habana, y la tranquila población de Guababo en particular, son un lugar donde inevitablemente paso algunos dias en cada uno de mis viajes. Las razones son varias: su cercanía a La Habana y mi amigo Regino Perez y los suyos.Etiquetas: Cuba
El Mercado de Cuatro Caminos es el mejor lugar de La Habana para comprar fruta y verdura.
Etiquetas: Cuba

Etiquetas: Cuba
En realidad, Patrick Rohner tuvo la culpa de que haya decidido hacer este nuevo viaje a Cuba. El webmaster de http://www.cuba-individual.com/, me llamo después del verano para comentarme la posibilidad de pasar el fin de año en Cuba, dado lo histórico de la fecha. Cincuenta años de Fidel no es una fecha cualquiera, compay. Y para aqui que nos vinimos. Patrick aprovecho el asunto para hacer un interesante tour por Guatelama, México y Panamá, haciendo la escala aquí durante los primeros días del año.
Oculto tras el escenario de la Tribuna Antiimperialista Jose Marti, donde actuaba Paulito tras y un sinfin de enormes banderas cubanas, el edificio de la Seccion de Intereses de Estados Unidos en Cuba, con su pantalla gigante de texto, invisible. Cosas del bloqueo.Etiquetas: Cuba




Etiquetas: Cuba
Mi buen amigo Enrique cuidando del puerco que asaremos para celebrar el fin de año.
Etiquetas: Cuba
No es que Regino tuviera mala cara... es que el fotógrafo la tenía peor! ;)
Etiquetas: Cuba
Mapa de La Habana y Playas del Este. Situación de Guanabo.
Etiquetas: Cuba
Etiquetas: desde Castellón

Etiquetas: Venezuela
Estos barrios de Caracas no inspiran mucha tranquilidad. Mejor no entramos ahí.
Interminables noches de rumba en Caracas. Así de borroso se veía todo al final de la noche.
Viajamos hacia oriente y cruzamos el estado de Anzoátegui, reino del gobernador Tarek. El resto del grupo se fue a Canaima.
Noche de rumba en el Bambuda Bar de Puerto de la Cruz, puerta hacia Mochima e Isla Margarita. Incorregibles.
Cervecita, playita y todo bien en La Piscina, Islas de Arapo, en el Parque Nacional Mochima.
Vuelta a Caracas, reencuentro con los amigos y de nuevo a la carretera rumbo al oeste. El carrito del panita Julio no lo aguantó.
¿Son peces? ¿Son escualos? No... son mamíferos rumberos en plena acción en el Parque Nacional Morrocoy.Etiquetas: Venezuela
Etiquetas: Venezuela

En la noche de Caracas es fácil conocer gente y pasarlo bien. Bailar, o al menos intentarlo, es imprescindible. (Bar Greenwich, Altamira Sur)
Etiquetas: Venezuela
Llegamos a Caracas, mi querido lector. Acabamos de instalarnos en nuestro modesto hotel del acomodado barrio de Altamira. En breve nos reuniremos con el economista Julio González, quien trabaja en misiones comerciales con empresarios españoles, y que amablemente se ha ofrecido a acompañarnos en nuestros primeros días por la ciudad. Se agradece ya que en una ciudad como esta se necesita necesariamente la ayuda de un conocedor de la misma.Etiquetas: Venezuela

Etiquetas: Venezuela.

Desfile de moda a mediodía en el Blue Marlin.
Excelente fusión japonesa y mediterránea en el restaurante de Pachá, el mejor y más veterano club de Ibiza. Ver web.
Terraza del nuevo club y restaurante L'Elephant, en San Rafael. Aquí celebra sus fiestas Paris Hilton. Ver web.
Vista nocturna de Dalt Vila desde la terraza del restaurante El Divino. Puerto de Ibiza.
Haciendo amistades en El Divino. :)
(Fotografías: Eugenio Martí)
Etiquetas: España
Etiquetas: España
Hoy comienza oficialmente el verano, y lo hace con todo su esplendor. El sol y las altas temperaturas han sido protagonistas de la jornada en toda España, y también aquí en Alicante. Los alicantinos y visitantes se han echado en masa a las playas. Y yo he decidido sumarme a ellos desplazándome hasta la urbanita playa de El Postiguet, centro neurálgico de la costa alicantina, al sur del Club Náutico de la ciudad. Ha sido un dia de sol y de mar. ¿Acaso existe mejor manera de pasar un sábado después de una intensa semana de trabajo? :)
Escultura instalada en aguas del puerto de Alicante. Al fondo, ¡una hoguera flotante!
Etiquetas: España

Etiquetas: España
Almuerzo marroquí en el Restaurante Al Baraka, Plaza Jemaa El Fna.
En la plaza Plaza Jemaa El Fna, con mi amigo Jesús López.
El zoco de Marakech, a media tarde.
Etiquetas: Marruecos
Noche de fiesta en Hard Rock Cairo. En la imagen con José Manuel Montalvo, mister España 2008, tras la fiesta de presentación de Marina d'Or Egipto.

En las pirámides de Giza, oportunamente equipado. :)
Aldo, mi secretario y chófer en El Cairo. Disponible para otros turistas. Si van por Cairo, no dejen de llamarle. Su teléfono +20101531840
Etiquetas: Egipto
Etiquetas: Egipto

Zoco de las especias de Dubai. Con mi nuevo amigo Yussef.



Etiquetas: Dubai

Etiquetas: Dubai
Catedral Alexander Nevski
Etiquetas: bulgaria
Etiquetas: desde Castellón
Etiquetas: Rumanía
El Castillo de Bran (Transilvania) inpiró a Bram Stoker para ambientar su novela "Drácula".
Etiquetas: Rumanía
Etiquetas: Rumanía

Etiquetas: Rumanía
Vista del río Gamboa desde la casa de Tertuliano y familia. En primer plano, canoas.
Remando en canoa por la selva inundada en los aledaños del río Gamboa (Perú)
En la jungla con el indígena ticuna Tertuliano y un millón de mosquitos anófeles.
(fotografías: Juan Carlos Enrique y Paul Van Meel)
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia

En compañía de Jussara y de Paul, un taxista holandés que anda haciendo un viaje inciático de mochilero por sudamérica, me traslado hasta el puerto de Tabatinga. Desde allí, en una canoa a motor propiedad de un simpático brasileño, nos adentramos en las turbias aguas del gran Amazonas, rumbo a la ribera peruana. No hay fronteras aquí. El pasaporte sólo es necesario cuando uno sube a un avión o a un ferry. Las distancias y la impenetrabilidad de la jungla garantizan que desde aquí, nadie puede adentrarse en Brasil o en Perú por sus medios o en una sencilla canoa.
La travesía por el inmenso Amazonas, de poco más de una hora, es apasionante. Tenemos la inmensa suerte de encotrarnos en pleno cauce del río con una pequeña anaconda. Según nos explica nuestro motorista este encuentro es de lo más extraño, ya que estos reptiles sólo se encuentran en la profundida de la junga y es muy raro verlos tan expuestos. Un poco más allá, un chapoteo a babor. Y tras un instante, una pareja de delfines rosados. El misterioso mamífero avanza rio ariba asomando cíclucamente su cabeza y lomo para respirar, totalmente ajeno a nosotros, que hemos parado el motor para disfrutar de la magia del momento. Emociona.
Tras unos minutos los delfines desaparecen y continuamos la travesía. En el punto en que el pexperto motorista considera oportuno, dejamos la ribera norte del Amazonas para cruzar las aguas en perpendicular hasta la ribera opuesta. La fuerte corriente obliga al navegante a rectificar contínuamente el rumbo para enfilar con éxito la desembocadura del pequeño río Gamboa, por donde finalmente nos adentramos. Estamos en Perú.
Remontamos este rio estrecho, plagado de vegetación flotante que con habilidad esquiva el motorista, y nos adentramos en su cauce. Nos cruzamos con otra piragua que viaja en dirección contraria. En ella va un indígena con una carga de pescado. No lleva motor. Nos saluda y sigue su camino. A los pocos minutos, aparece una tradicional vivienda amazónica a babor. Un grupo de niños nos miran con curiosidad. Seguimos navegando y un poco más allá, arribamos a nuestro destino, la casa de Tertuliano, nuestro alojamiento en la Comunidad de Gamboa.
Nos recibe uno de los hijos de Tertuliano y nos cuenta que su padre salió con la canoa a desatascar el río, que ha quedado obstruído por la vegetación flotante que la corriente trae río abajo, no tardará. Paul y yo descargamos las hamacas, el agua potable y algunos víveres que hemos traído y nos instalamos en la casa. Se trata de una casa totalmente construída con madera, y soportada por altos pilares, que protegen a la vivienda de las crecidas del río. La casa ha sido totalmente construida por Tertuliano utilizando sólo maderas que crecen en la jungla baja que se extiende detrás de la casa. No hay luz, ni agua corriente, ni baño, ni por supuesto televisión.... ni siquiera una radio a pilas. Esto promete.
UN PASEO POR LA JUNGLA. MONOS, PÁJAROS... Y MOSQUITOS.
Por la tarde, después de disfrutar de un sencillo almuerzo preparado por Nazaret, la mujer de nuestro anfitrión, nos preparamos para hacer una caminata por la jungla. Vestidos con ropa larga, botas de agua altas y provistos de un potente repelente de insectos, agua y machetes, partimos de la casa y nos adentramos en la selva.
Tras poco más de media hora de caminar por la estrecha senda que Tertuliano mantiene abierta entre la espesa vegetación, nos sumergmos en la penumbra de la selva. El calor es axfisiante y nubes de mosquitos nos rodean. Pese al repelente, las picaduras son inevitables. Hay que acostumbrarse a estas duras condiciones para poder disfrutar del paseo.
Tertuliano, conocedor como pocos del entorno, nos explica a Paul y a mí pacientemente las propiedades medicinales de cada una de las plantas y árboles que nos vamos encontrando. Se para cada vez que escucha el canto de un ave y nos dice el nombre y las características de cada una. Y de cuando en cuando mira en los recovecos de la rugosa corteza de los árboles buscando alguna tarántula que enseñarnos. Toda una experiencia.
Más adelante, cuando la jungla se vuelve más espesa y húmeda, Tertuliano se detiene en seco y nos pide silencio. Su oído experto es capaz de identificar un sonido de entre todos los que se escuchan en la jungla. Monos. Nuestro guia identifica la dirección de donde viene el sonido y calcula la dirección del deplazamiento de una familia de monos, que santan de rama en rama. Con el máximo sigilo con que nos es posible -no es nada fácil moverse en silencio por la selva-, damos un rodeo con la intención de interceptar al grupo de monos. Lo conseguimos. En un punto determinado, nos detenemos y quedamos en silencio observando con dificultad las copas de los árboles. Ahí están... Saltando de rama en rama, una docena de pequeños monos avanza por la selva. Un encuentro inolvidable.
Seguimos nuestro paseo por la jungla, hasta llegar a un punto en que se abre un claro. Aquí los árboles han sido talados y en el suelo, casi al azar, aparecen pequeñas parecelas donde la mano del hombre ha plantado malanga, cilantro, cebollas y otras plantas comestibles. Los indígenas talan parte de la selva para utilizar su madera y plantar alimentos. Entristece, pero se comprende.
BUSCANDO CAIMANES EN LA NOCHE DEL AMAZONAS
Cae la noche en la comunidad indígena de Gamboa y los mosquitos incrementan su actividad. Tras una cena tradicional a base de pescado amazónico frito y arroz blanco, mi anfitrión en su característico español, me propone "ir a mirar caimanes". Me explica que podemos coger la piragua -también construída por él mismo- y remontar el río con una linterna a buscar estos reptiles, de hábitos nocturnos. Paul está agotado y prefiere quedarse descansando. Yo no pienso dejar pasar esta oportunidad. Vamos.
La claridad de la luna llena y el profundo conocimiento del rio de Tertuliano, hace posible que naveguemos sin luz ni motor por el río. La noche en la jungla es apasionante. Los sonidos son radicalmente distintos de los del día. Los pájaros que se escuchan son otros. El croar de las ranas es omnipresente Y centenares de animales bioluminescentes que se pueden ver sobre la vegetación flotante y en volando sobre las riberas del río, dan un cariz mágico a la travesía. Fascinante. De cuando en cuando Tertuliano enciende su linterna y barre con ella las orillas del rio y la vegetación flotante. Espera que el haz de la linterna se refleje en los ojos de un caimán. No hay suerte. Durante dos largas horas navegamos por el río Gamboa en silencio, escuchando la música que la selva. Tertuliano responde pacientemente a mis preguntas sobre los sonidos que se esuchan. "Eso es una ranita verde pequeña", "esto otro es un pájaro"... Mi paseo nocturno por el río fue una experiencia inolvidable.
PESCANDO PIRAÑAS EN LA SELVA INUNDADA
Tras una noche de sueño incómodo por la falta de costumbre de dormir en hamaca y por el excesivo calor, me levanto con las primeras luces. Son las cinco y media de la mañana. Tertuliano se fue ya a revisar el cauce del río. Parece que durante la noche se taponó de nuevo por la bajada de vegetación flotante. Aprovecho para dar un paseo por las inmediaciones de la casa, comer algunas guayabas de las matas cercanas y me divierto un rato dando de comer al mono que la familia tiene en la casa.
Más tarde, Tertuliano regresa y le propongo dedicar la mañana a la pesca. Paul se muestra conforme y tras preparar los aparejos -unas varas flexibles con sedal y un anzuelo- y permitirme el lujo de enseñarle un nuevo nudo para unir sedal y anzuelos, cogemos un pez que sobró de la comida de ayer como cebo y subimos a la piragua. Tertuliano nos lleva a la margen este del Rio Gamboa, donde las aguas han inudado ya buena parte de la selva. Con cuidado y esquivando árboles y ramas hundidas, nos adentramos en la fantasmagórica penumbra de la selva. Parece que este es un buen sitio para la pesca, ya que las pirañas y otros pescados prefieren cazar y ocultarse entre las ramas y troncos de los árboles sumergidos.
Tras intentarlo en varios lugares distintos y sufrir una vez más la picadura de mosquitos y de unas traicioneras hormigas rojas que caen de los árboles, la jornada se cierra con la más que modesta captura de dos pequeñas pirañas. Las comeremos fritas hoy mismo.
Por la tarde llueve torrenciamente en la comunidad de Gamboa. La lluvia nos obliga a recluirnos, mientras el aroma a tierra mojada invade el ambiente. La lluvia siempre me provoca cierta nostalgia, y siento de verás no tener más tiempo en esta ocasión para disfrutar de la selva y de este sencillo modo de vida que Tertuliano y su familia me han descubierto.
Leticia, Tabatinga y el Amazontas de las tres fronteras, a vista de pájaro. (c) Google Maps.
Etiquetas: PERU
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Las calles empedradas de La Candelaria, a primera hora de la mañana. (foto: JCE)
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: personal
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: personal
Etiquetas: colombia
Unas cervezas Poker a mediodía con ms amigos Mono, el Flaco y el Sargento en un bar del barrio de San Jerónimo de Cartago. (foto: Mauricio Martínez)
Etiquetas: colombia
En compañía de Anita y su hermano Juancho, mis anfitriones en Cali, me dirigí a mediodía a la Plaza de Toros de Cañaveralejo, con la intención de conseguir unas buenas entradas para la corrida de la tarde. Seis toros seis, de la ganadería colombiana Puerta de Hierro, para los maestros Ferrera, Castella y Bolivar. Casi como el chiste, un español, un francés y un colombiano nacido en Panamá, eso sí. Las conseguimos tras una larga cola y disfrutar del ambiente previo a la corrida en el que los vendedores de botas llenas de aguardiente, ron o un extraño vino manzanilla color naranja, los de los tradicionales sombreros, y los de carnes y embutidos a la brasa del cercano Palacio del Colesterol -adecuado nombre-, asaltan a los muchos rezagados que están consiguiendo sus entradas para la corrida que se celebrará un par de horas después.
Tras un almuerzo en un piqueteadero cercano a la plaza, consistente en una excelente sopa de legumbres y verduras aromatizada con cilantro y un enorme plato con lentejas, plátano frito, arroz y carne, volvemos a la Plaza de Toros para irnos empapando del ambiente.
A partir de ahí, me permitirá el lector que sea parco en la descripción de la corrida. En primer lugar porque no soy un gran aficionado y no sabría describirla con exactitud. Y en segundo lugar porque reconozco que aunque a fuerza de asistir a corridas casi por obligación he conseguido apreciar en parte la esencia de esta fiesta, sigo teniendo serios problemas morales con la tortura y ejecución pública de un animal. Sólo diré que la corrida se vivió en un ambiente festivo donde el alcohol, las risas, los gritos y los olés apasionados no cesaron ni un instante en toda la tarde. Según uno de mis vecinos de tendido, aquella tarde, en la que Ferrera salió a hombros y Bolivar y Castella cortaron orejas, fue la más memorable de las seis celebradas hasta la fecha. Y eso que la corrida del día anterior, la primera de las dos que ofrecerá en la Feria de Cali el ídolo colombiano César Rincón y que le servirán de despedida, fue aplaudida y celebrada en la televisión, radio y prensa caleñas como "histórica".Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Etiquetas: colombia
Imagen de mi visita al Cabildo Indígena de Guambia-Silvia, en el sur de Colombia en 2005.
Etiquetas: colombia
La última etapa de este viaje a Cuba se desarrollará en el pueblo costero de Guanabo. Distante apenas 35 kilómetros de La Habana, Guanabo es, junto con Santa María del Mar, uno de los puntos más interesantes de las playas del este habanero.
BUCEAR EN MARINA TARARÁ
El autor con la buceadora Mireya Guerrero y la tripulación de la embarcación, tras dos inmersiones en las aguas próximas a la Marina Tarará.
Etiquetas: Cuba
Viñales se incluye en las rutas turísticas más habituales por Cuba. Es de suponer que los turoperadores consideran oportuno incluir la visita a este pueblo de montaña como contrapunto a las playas de Varadero o a la arquitectura colonial de Trinidad.
Imprescindible es también la visita a la propia población. Un pueblito tranquilo, donde la fragancia de los pinos que pueblan sus calles transporta al viajero a un pueblecito de montaña europeo... pero con más calor. La amplias casas coloniales, algunas de ellas con excelentes vistas, se alquilan a los turistas por cientos. Todo el mundo en Viñales parece apuntarse a la explosión turística del municipio.Etiquetas: Cuba
A Pinar del Río, capital de la provincia más occidental de Cuba, llegué en la tarde del viernes tras un vuelo sin incidencias desde Nueva Gerona hasta La Habana, un divertido trayecto en un autobús urbano hasta la central de ómnibus en La Habana y un viaje de poco más de dos horas en un carro particular que conseguí alquilar por el abusivo precio de 30 CUC tras bregar con los jineteros de La Habana, una auténtica plaga.
En algunos hoteles de Pinar como el Hotel Vueltabajo -calle Martí-, y en agencias de turismo estatales como Cubatur, se venden transfers en autobús para llegar a María la Gorda, a unos 150 kilómetros al oeste de la ciudad. El transfer cuesta entre 20 y 25 CUC dependiendo si se regresa en el día o algún día después. En estos hoteles y agencias es posible también contratar habitaciones de hotel -a partir de 44 CUC/noche- e inmersiones de buceo -desde 35 CUC + 7 CUC por el equipo-.
Las instalaciones, recientemente mejoradas y gestionadas por la empresa turística cubana Gaviota, están en impecable estado. Sin grandes lujos, el complejo ofrece cabañas de manera, apartamentos de dos plantas y casitas individuales. Junto a ellas un bar, un restaurante y algunos servicios complementarios más. Y por supuesto, el centro de buceo. Instalado frente al mar, junto a los últimos apartamentos, un sencillo pero bien equipado centro de buceo. En el momento de mi llegada, el centro disponía de dos barcos en correcto estado de funcionamiento. Esto, unido a la cercanía de los puntos de buceo, garantiza travesías cortas para cada salida, lo cual, se agradece. Los equipos de buceo, con tanques de acero -mis preferidos!-, están en un estado de conservación aceptable. A mi llegada los reguladores eran totalmente nuevos y sólo se andaba escaso de aletas y de jackets, que andaban en un estado de conservación regular. Los buzos son gente muy profesional, preparada y prudente, lo cual no siempre es habitual en los centros de buceo de Cuba. Y sobre todo, son gente amable y divertida, con los que da gusto bucear.
Sobre el buceo, sólo puede definirse de una forma: ESPECTACULAR. La claridad de las aguas y su tranquilidad permanente garantizan siempre, un buceo cómodo. Los fondos son absolutamente espectaculares con veriles, grandes paredes, sinuosas cuevas y fondos coralinos rebosantes de vida. La protección especial de que goza este paraje hace que el buzo pueda encontrarse con facilidad con grandes pargos, cuberas, meros, chernas, barracudas e incluso ¡tiburones! El encuentro con tortugas también es muy habitual, dado que estas vienen a desovar en las playas situadas más allá de las instalaciones de María la Gorda, donde el proceso es vigilado por estudiantes de biología cubanos que pasan noches enteras observando a estas tortugas sin más comodidades que una tienda de campaña, agua y galletas.
Playa de María la Gorda. (foto: Juan Carlos Enrique)
Etiquetas: Cuba
Etiquetas: Cuba
2. IR DE TOMADERA A LA CALLE 39Etiquetas: Cuba
Embarcadero de Punta Francés, Isla Juventud. (foto: Juan Carlos Enrique)
Etiquetas: Cuba
Fueron trece horas de comer mierda en el aeropuerto José Martí de La Habana. Ese fue el retraso acumulado de mi vuelo entre la capital cubana y el diminuto aeropuerto de Nueva Gerona, Isla de la Juventud. El caos en los vuelos regionales de Cubana de Aviación es una constante. La flota de destartalados Antonov AN24 y Yakolev YAK42 soviéticos está en un estado lamentable, lo que provoca constantes cancelaciones y retrasos en los vuelos. Incomprensiblemente, en este momento de absoluto caos, Cubana de Aviación acaba de subir sus tarifas para los cubanos, duplicando y hasta triplicando el precio en pesos cubanos de los vuelos. Según me cuentan, pronto se aplicará también este abusivo incremento de los precios a los billetes pagados en divisa. La alternativa al avión para llegar a Isla Juventud es, como no, el barco. Los nuevos ferrys estrenados en 2006 costaban 11 CUP/CUC por trayecto desde la terminal de Nueva Gerona hasta Batabanó. Ahora el precio se multiplicó hasta los 55 CUP/CUC, es decir, que actualmente el trayecto en barco es más caro que el vuelo. Aunque probablemente pronto se igualarán las tarifas. Así es Cuba, mi socio. El resultado: para cubanos y para turistas, hoy es más caro y más problemático trasladarse a Isla Juventud. Para mí, que acudo a este lugar precisamente por su aislamientos de los circuitos turísticos habituales, es bueno. Para la población, desastroso, ya que se complica la entrada de divisas, ya de por sí escasa.Etiquetas: Cuba
El problema es que el vuelo no partió. No lo hizo a la hora prevista, tampoco dos horas después, ni siquiera a las seis de la tarde y tampoco a las ocho... Las explicaciones del impasible personal de Cubana de Aviación, pasaron de las supuestas complicaciones meteorológicas a los problemas técnicos, pasando por los siempre socorridos problemas de operatividad.Etiquetas: Cuba
El Carnaval de Santiago de Cuba tiene merecida fama de ser el más animado de Cuba y uno de los más importantes del mundo. Hoy sábado comenzaron oficialmente los festejos y toda la ciudad es desde primeras horas de la tarde una explosión de color y sonido. La omnipresente conga santiaguera, una manifestación musical de frenético ritmo, acompaña los desfiles que hoy mismo se iniciaron. Los desfiles infantiles discurren por el centro de la ciudad, iniciándose en la Plaza de Marte y bajando por la calle Aguilera hasta la Catedral. Miles de niños, agrupados en los
llamados paseos y comparsas, desfilan hasta caer la noche entonando sus cánticos al son de la endiablada percusión y de las típicas cornetas chinas. Los más tradicionales trajes de rumbero o coloniales, se alternan con motivos infantiles. Por la noche serán los mayores, con sus congas y exuberantes vestimentas quienes desfilarán por la avenida Garzón, donde se instalan para la ocasión tribunas desde donde el público, previo pago de 5 CUC o 5 COP –ya sea usted extranjero o cubano-, puede seguir las evoluciones de los desfiles.
Mientras, a medida que va cayendo la noche, la población va acudiendo a las zonas donde se dispensa bebida y comida. Veinticuatro horas al día, los repartos de Sueños, Paseo Martí, Trocha y Santa Úrsula, los más importantes, serán testigos del ir y venir de los santiagueros y visitantes.
Conviene seguir ciertas normas básicas de seguridad si uno quiere disfrutar del Carnaval sin contratiempos. En las aglomeraciones de gente y en las congas abundan los carteristas. Es importante vestir sencillo, llevar el dinero justo y tenerlo este bien escondido. Es mejor no llevar cámaras de video o fotografía por la noche. Durante el día no hay problema.Etiquetas: Cuba
Pese a que desde el centro de la ciudad es fácil olvidarse de su presencia, dado que no se divisa, la ciudad de Santiago de Cuba crece junto a una imponente bahía, escenario de históricas batallas navales en la guerra hispano-norteamericana. La estrecha bocana del puerto natural que forma la bahía está presidida en su ribera más oriental por la imponente fortaleza de San Pedro del Morro, contraída en el siglo XVII. En la orilla opuesta de la entrada de la bahía reencuentra el poblado de La Socapa. Toda la ciudad se extiende tierra adentro en la misma orilla que la fortaleza. En el interior de la bahía, en su extremo más cercano a la bocana, encontramos algunos puntos de interés, como el Cayo Granma, un islote de apenas medio kilómetro de ancho que se encuentra habitado y al que se puede
acceder utilizando el poco fiable ferry que parte del embarcadero cercano a la fortaleza. También es posible acceder al cayo desde el lugar conocido como Punta Gorda, donde se encuentran las instalaciones de la Marina Marlin Santiago. En esta marina, además de un restaurante de divisa con vistas a la bahía, existen servicios orientados al turismo como son el buceo, alquiler de catamaranes o incluso de kayaks. Si se exploran los alrededores de Punta Gorda puede encontrarse algunos lugares pintorescos como el lugar conocido como El Muelle, donde una desabastecida cafetería que vende cerveza Mayabe y pollo frito en moneda nacional, aparece
instalada sobre las aguas de la bahía, y unida a tierra firme por una pasarela. Este lugar, en franca decadencia en el momento de mi visita, es sin embargo un punto privilegiado desde donde observar casi en solitario el mágico paisaje de la entrada de la Bahía de Santiago de Cuba, observándose tras la manga de agua las siluetas de el Morro, La Socapa y el Cayo Granma. En este lugar, uno consigue alejarse por un tiempo de bullicio de las calles de Santiago de Cuba.
BUCEO EN SANTIAGO DE CUBAEtiquetas: Cuba
Si algo les gusta a los cubanos es organizar fiestas en la playa. Es tan simple como que una familia o un grupo de amigos tenga un transporte, comida, bebida y música, para que decida pasar una jornada en una playa más o menos cercana. Una vez allí se come, se baila y se bebe hasta que mosquitos y gegenes recomiendan la retirada.
Nada más llegar a la casa de mi amigo Santiago, propuse que organizáramos una de estas fiestas. Y por ello dedicamos parte de la jornada del miércoles a aprovisionarnos para la fiesta. En un restaurante nos vendieron un par de botellas de ron Cubay a precio rebajado. En la bahía conseguimos camarones pelados y unos buenos filetes de cherna. Carmen se encargó de comprar la vianda –yuca y calabaza- y la ensalada –tomates y aguacates-, además de elementos como el cilantro y el aceite. Francisquito, un buen amigo de la familia de Santiago, se encargaría de conseguir la música y un par de cajas de cervezas de a 10 pesos cubanos. El transporte, como no, sería la ya entrañable Panchita Ventolera, el Plymouth de Santiago.
Hacia las 10 de la mañana partimos desde Santiago en dirección este, hacia Sierra Maestra. Tras algunos kilómetros y tras un encuentro con un motorista de la policía que se interesa por saber si en el vehículo viaja algún yuma –no está permitido a los turistas viajar en vehículos particulares-, y tras una avería del Plymouth que Santiago consigue resolver, aparece de nuevo ante nosotros la costa. Junto a la carretera, van apareciendo infinidad de pequeñas playas y calas más o menos arenosas y más o menos frecuentadas. Son muchos los cubanos que en carro o en guagua se han desplazado hasta ellas para celebrar sus fiestas en familia. Nos detenemos finalmente en una encantadora calita conocida como El Caletón. Allí nos instalamos y cuadramos con un guajiro el que nos suministre arroz, algunas frutas, agua y hielo, a cambio de unos pesos y un trago. Santiago, ayudado por todos, va preparando la comida. El menú consistirá en un arroz, una caldosa y ensaladas. Delicioso.
El Caletón. (foto: Juan Carlos Enrique)
Etiquetas: Cuba
Muchas veces me preguntan por el motivo que me lleva a viajar a Cuba una y otra vez. Y yo mismo me hago esa pregunta. Siendo tan grande y fascinante este planeta, y habiendo tantos rincones que deseo firmemente conocer, ¿por qué dedico la mayoría de mis escasas oportunidades para viajar a regresar a este rincón caribeño? No es por culpa de una mujer -¡o varias!-, como incluso mi propia familia llegó a sospechar en cierto momento. Lo que realmente me atrae de este país es el haber encontrado desde mi primer viaje gente maravillosa que, sin pensárselo demasiado, me ha ofrecido la oportunidad sumergirme en su modo de vida.
Hay que conocer bien el país para poder ver más allá de las casas humildes, de las gentes sencillas y de la imagen distorsionada de Cuba que se nos vende, tanto por el propio régimen cubano, como por la influencia norteamericana en los medios de comunicación de todo el mundo.
Por la tarde, tras el almuerzo, me reúno con Santiago y con el muchachito que le ayuda, Alián, para hacer los preparativos de una excursión a la playa que planeamos para el día siguiente. Montados en el traqueteante Plymouth del 46, recorremos las calles lindantes a la bahía para encontrar por fin unos vendedores de pescado a quienes compramos dos libras de camarón y unos grandes filetes de cherna recién pescada. Finalizadas las compras, decidimos pasar el resto de la tarde visitando las playas situadas al oeste de Santiago, en dirección a Guantánamo. El Plymouth, al que Santiago llama cariñosamente Panchita Ventolera, consigue llevarnos con dificultad hasta Playa Siboney y Playa Juraguá. Dale Panchita, dale.Etiquetas: Cuba
No fueron Tamara y Gladys las únicas mujeres que conocí a mi llegada a Santiago de Cuba. Mi buen amigo Santiago Vallina me tenía una sorpresa a mi llegada a su casa en la calle Aguilera. Juanca, ¿no viste ahí abajo a Panchita Ventolera? El misterio se mantuvo hasta que bajamos a la calle. Allí estaba Panchita, un automóvil Plymouth norteamericano del año 1946 en el que Santiago ha estado trabajando los últimos cuatro años. Con gran pericia, poco dinero y mucho invento, -no debe ser fácil encajar un motor de arranque soviético en un automóvil clásico americano-, Chago ha conseguido convertir un montón de chatarra inservible en un vehículo operativo reconvertido en una furgoneta, con la que espera hacer servicios de transporte a los particulares y obtener unos pesos adicionales. Tal como comentó un viandante que ha seguido con atención la evolución del vehículo, siempre parqueado en la céntrica calle aguilera… Caballero, es usted un héroe.Etiquetas: Cuba
Etiquetas: Cuba
¿Sentía quizás este hombre la necesidad de escapar al otro lado del mar? Posiblemente sí. La imagen la tomé el pasado verano en el malecón de La Habana, Cuba.
Etiquetas: Cuba
Después de una inmersión en las aguas de la Bahia de Todos los Santos. Al fondo, el sky line de Salvador de Bahia.
Etiquetas: Brasil
Tras una escapada en autobús publico que tomamos frente al Mercado Modelo y que nos lleva hasta la iglesia de Bonfim, cerrada a mediodía, hacemos una parada a la vuelta en el animado mercado.
Pasear por las callejuelas del mercado de São Joaquim, por sus callejuelas más o menos estrechas y más o menos oscuras, es una experiencia que recuerda en muchos momentos a la visita a un zoco árabe. Sólo la presencia de unos insistentes carteristas que se empeñan en ganarnos la espalda pese a que somos conscientes de su presencia y cierta sensación de inseguridad en alguna de las callejuelas exteriores más solitarias, consigue hacerme salir del trance que me provocan estos lugares llenos de magia.Etiquetas: Brasil
A unos 100 kilómetros en linea recta al sur de Salvador, se encuentra la pintoresca población de Morro de São Paulo. Este pequeño enclave turístico situado sobre la Ilha de Tinharé, tiene un indudable encanto, ya que combina una pequeña población de calles de arena -no hay coches!- repleta de bonitas pousadas y pequeños hoteles, con unas exóticas playas tropicales de fina y blanca arena, rodeadas de palmeras.
COMO LLEGAR A MORRO DE SÃO PAULO DESDE SALVADOR DE BAHÍAEtiquetas: Brasil
Cuando visito una ciudad nueva, y especialmente si se encuentra en un país nuevo, como es el caso, me gusta hacerme una idea general de la ciudad en su globalidad y no solamente centrarme en visitar aquello que no debes perderte. Según mi teoría, para conocer una ciudad hay que 1. disponer de una mínima información previa -en mi caso una guia Lonely Planet- y 2. estar dispuesto a caminar en silencio, empapándote de todo los estímulos visuales, sonoros y olfativos que te rodean.
En Salvador, como en toda ciudad tropical costera, hay que dejarse llevar por el ambiente de las playas. Frente a mi hotel, la Praia Porto do Barra. Un animadísimo punto de encuentro de turistas, bahianos y buscavidas de toda índole que, con un poco de buen humor, paciencia y unos cuantos reiales para gastar, me permiten practicar mi portunyol mientras regateo el preço de un collar de semillas de dende que acabare comprando y solo me pondré durante este corto viaje.Etiquetas: Brasil
La festividad de la Semana Santa es una excusa tan valida como cualquier otra para planificar una escapada. Esta vez, y rompiendo con mi costumbre, no viajo solo, sino que lo hago en compañía de mi pareja. Lo cual, dicho sea de paso, no me resulta del todo fácil. Y eso que finalmente conseguí, tras dura negociación, convencerla de que un hotel todo incluido no era la mejor opción. Lo siento, querido lector, no me es posible plantearme un viaje como una escapada a una burbuja de ultramar, o guetto para turistas deseosos de viajar con todas las comodidades y sin asumir el mas mínimo riesgo o esfuerzo, limitando su experiencia en el país visitado a los comprados servicios de un puñado de afanosos camareros formados en el seno de una multinacional probablemente española.Etiquetas: Brasil
Hace ya un par de semanas que regresé de una corta escapada a la ciudad de Córdoba, una de las más bellas ciudades del sur de España. Hasta hoy, no encontré el momento de escribir estas líneas, necesarias sin duda. Qué menos puedo hacer por una ciudad que se me abrió como visitante en todas sus facetas.
Córdoba es historia llevada a la máxima expresión: es casi un parque temático pero donde todo es tan fantástico como real. Córdoba es gastronomía: los restaurantes, tabernas y bodegas que salpican la ciudad, especialmente su casco histórico, son lugar de peregrinaje. Pero sobre todo, Córdoba es Andalucía y su saber vivir...
¿Una catedral gótica incrustada dentro de una mezquita árabe? La mezquita-catedral de Córdoba es un monumento único en el mundo por su singularidad arquitectónica.
El rio Guadalquivir, omnipresente. La mezquita-catedral, al fondo.

A esta escultura ecuestre se le sustituyó la cabeza original, por la del torero Lagartijo después de un destrozo. Córdoba es una ciudad que rezuma sentido del humor. ¡Y pasión por los toros!

Las opciones gastronómicas son infinitas: Bodegas Campos, El Churrasco, Pepe el de la Judería...
(fotografías: Juan Carlos Enrique y María José Pérez)
Los emblemáticos puentes de Luzern. Y más allá, los Alpes nevados.
A las ocho de la manyana comenzo mi largo paseo. El punto de inicio y referencia sera siempre la Zurich Hauptbahnhof, la estacion central de trenes, que fue tambien mi puerta de entrada tras el aeropuerto.
Saliendo de Zurich HB por su puerta oeste, cruyamos el rio Limmat por el siempre animado Banhof Bruke y nos situamos en la margen opuesta del rio. Desde ahi, caminamos algo menos deun kilometro y llegamos a la construccion que es simbolo de la ciudad, ademas de sus bancos y aseguradoras, la impresionante iglesia conocida como Grossmunster. Sus dos caracteristicas torres gemelas, presiden esta majestuosa estructura cuya silueta preside ribera oeste del rio. Frente a esta iglesia, cruzando de nuevo el rio por el Munster Bruke, nos encontramos la sobria estructura de la Fraumunster Kirche, cuya torre estilizada nos completa la estampa tipica del cielo de Zurich.
encuentra con el gran lago Zurichsee. Desde cualquiera de sus dos riberas, o mejor aun, desde uno de los muchos barcos que realizan trayectos turisticos, descubrir este lago de aguas claras con la vision de los Alpes al fondo, sera de lo mas gratificante.
Mi escapada invernal comenzo poco hoy mas tarde de las 9 am en la estacion de ferrocarril de mi ciudad, Castellon. El comodo tren Euromed, que cubre el trayecto hasta Barcelona, realiza la ruta de algo mas de 200 kilometros, en unas dos horas y media. Este viaje es realmente agradable, ya que buena parte del mismo transcurre con excelentes vistas al mar de la costa catalana, especialmente en un dia soleado y con el mar en calma como hoy.
Cocotaxi circulando por El Malecón de La Habana. Al fondo la Oficina de Intereses Norteamericanos y el Hotel Habana Libre, en Vedado. (foto: Juan Carlos Enrique)
Los billetes se compran siempre con un día de antelación y el coste será de 11 CUC para el extranjero. Conviene ir temprano para asegurarnos plaza. Hay que llevar pasaporte y no olvidarse de comprar el pasaje para la guagua por 5 CUP. Ojo, ¡esto sí podemos pagarlo en pesos cubanos!
Sábado noche de vacaciones en la calle 39 de Nueva Gerona, Isla Juventud. (foto: Juan Carlos Enrique)
Cocinando el tradicional tamal de maíz. (foto: Juan Carlos Enrique)
Lo adelantaba en mi artículo del pasado sábado: todo indicaba que el estado de salud jefe del gobierno cubano estaba mejorando sensiblemente.
Edificio de apartamentos en el barrio "micro 70" de Nueva Gerona. Isla de la Juventud.
Bañistas en el puente de la playa El Gallego de Nueva Gerona. (foto: Juan Carlos Enrique)

Niños cubanos en la playa El Gallego de Nueva Gerona. (foto: Juan Carlos Enrique)

Fruto del palmiche. Finca El Abra, Isla Juventud. (foto: Juan Carlos Enrique)

Los juegos de mesa son muy